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AsturiasEspañaGuías de Viaje

Qué ver en Asturias en 5 días

By mayo 4th, 2026No Comments
Escapada única a Picos de Europa

Asturias es una región del norte de España que sorprende con su diversidad paisajística, donde el mar Cantábrico se encuentra con imponentes montañas y verdes valles. Este paraíso natural es ideal para los amantes del senderismo, la gastronomía y la historia. Con una mezcla de naturaleza, cultura y tradiciones, Asturias ofrece una experiencia inolvidable para quienes la visitan. Cada rincón de esta región encierra una historia fascinante, desde sus antiguas ciudades hasta los pequeños pueblos pesqueros que parecen sacados de un cuento. En esta guía te mostramos qué ver en Asturias en 5 días, asegurándonos de que no te pierdas los lugares más imprescindibles.

Desde las encantadoras ciudades hasta los espacios naturales protegidos, la región asturiana te invita a descubrir su riqueza en cada rincón. Pueblos con encanto, playas salvajes, rutas de montaña y una gastronomía inigualable te esperan en este recorrido. Asturias también es una tierra de tradiciones, donde la cultura y las costumbres han perdurado a lo largo del tiempo. No solo disfrutarás de paisajes impresionantes, sino también de la hospitalidad de su gente, que con orgullo te mostrará su tierra. Si estás buscando una escapada llena de aventura y belleza, Asturias es el destino perfecto.

Aquellos que buscan una experiencia de alojamiento única,  Asturias y sus alrededores ofrecen opciones encantadoras de glamping y camping. Kampaoh ofrece tiendas totalmente equipadas y con capacidad de hasta 6 personas para disfrutar de la forma más auténtica de la naturaleza y la cultura del entorno. Descubre nuestros campings en Asturias.

Día 1: Oviedo y su encanto histórico

El primer día comienza en Oviedo, la capital asturiana, una ciudad que respira historia en cada rincón. Inicia tu jornada en la imponente Catedral de San Salvador, un referente del gótico asturiano que atrae a miles de peregrinos por su cercanía al Camino de Santiago. La Catedral alberga la Cámara Santa, un tesoro religioso donde se guarda el Arca Santa, uno de los objetos más venerados por los asturianos. Al recorrer el casco antiguo, notarás el encanto medieval de sus calles empedradas, como la Plaza Mayor y la Plaza del Fontán, donde las coloridas fachadas de los edificios se mezclan con las típicas sidrerías asturianas. Aquí, podrás probar la tradicional sidra y disfrutar de los platos más característicos como el cachopo o las fabes con compango.

Una visita obligada para los amantes de la historia es el arte prerrománico asturiano, que se puede contemplar en monumentos como Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, ambas construcciones del siglo IX situadas en el Monte Naranco. Desde aquí, podrás disfrutar de una vista espectacular de la ciudad y sus alrededores, rodeada de verdes paisajes. Estas iglesias no solo son un referente arquitectónico, sino también un testimonio de la influencia del Reino de Asturias durante la Edad Media. Mientras te adentras en el monte, sentirás la conexión entre la naturaleza y la historia, un contraste fascinante que caracteriza a Asturias.

Al caer la tarde, un paseo por el Parque de San Francisco es el cierre perfecto para tu día en Oviedo. Este parque es uno de los pulmones verdes de la ciudad, ideal para relajarte antes de continuar explorando. Aquí, podrás descansar entre los árboles centenarios o pasear por sus amplias avenidas, disfrutando de la tranquilidad del entorno. Si lo prefieres, aprovecha para disfrutar de una deliciosa cena en uno de los tradicionales restaurantes asturianos del centro, donde podrás probar más platos típicos, como el pote asturiano. Este parque también se encuentra cerca de varios monumentos de interés, como el Palacio de Valdecarzana, lo que lo convierte en un excelente punto de partida para continuar explorando Oviedo.

catedral-oviedoDía 2: Gijón y la costa

El segundo día de tu aventura asturiana te lleva a Gijón, una ciudad costera que combina lo mejor de la historia, el arte y la naturaleza. Comienza tu jornada en el pintoresco barrio de Cimavilla, un lugar lleno de historia donde las calles empedradas y las casas de colores dan un aire de pueblo marinero. Aquí podrás ver el famoso Elogio del Horizonte, una escultura monumental de Eduardo Chillida, que se erige sobre una colina con vistas panorámicas del mar Cantábrico. Cimavilla es también el lugar ideal para disfrutar de una buena sidra asturiana y probar el pote asturiano o el cachopo, platos que reflejan la esencia de la gastronomía asturiana.

Después de recorrer el casco antiguo, dirígete a la Playa de San Lorenzo, una de las playas más conocidas de Gijón. Este enorme arenal es perfecto para un paseo por el paseo marítimo, donde podrás disfrutar de las impresionantes vistas al mar y la brisa del Cantábrico. Si eres aficionado al surf, la playa es conocida por sus buenas olas, lo que la convierte en uno de los lugares favoritos de los surfistas. También puedes visitar el Museo Evaristo Valle, que alberga una impresionante colección de arte contemporáneo, o el Museo de la Ciudad, para conocer la historia local de Gijón y su evolución a lo largo de los siglos.

Por la tarde, no te pierdas el Jardín Botánico Atlántico, un espacio natural donde podrás conocer la flora autóctona de Asturias. Este jardín está diseñado para reflejar la diversidad de paisajes asturianos, desde los bosques de la Cordillera Cantábrica hasta los paisajes de las marismas costeras. Es el lugar perfecto para los amantes de la naturaleza y el senderismo suave. Si prefieres una experiencia más cultural, visita la Universidad Laboral, el edificio más grande de España, que alberga diversas instituciones culturales y un mirador desde donde podrás disfrutar de vistas espectaculares de la ciudad y la costa. Para culminar tu jornada, disfruta de una cena en los restaurantes del puerto deportivo, donde podrás degustar mariscos frescos y, por supuesto, una copa de sidra.

Día 3: Picos de Europa y Cangas de Onís

El tercer día te lleva al corazón de los Picos de Europa, un paraíso natural que te dejará sin aliento. Comienza la jornada en Cangas de Onís, una pequeña localidad conocida por su Puente Romano, que cruza el río Sella. Este puente es un símbolo de la región y un punto de referencia histórico, además de ser un excelente lugar para hacer algunas fotos. Aprovecha también para visitar la Ermita de Santa Cruz, un pequeño santuario situado en un entorno natural impresionante, que alberga restos prehistóricos y una vista panorámica del valle. Desde aquí, puedes comenzar tu aventura hacia los Lagos de Covadonga, un lugar de belleza indescriptible rodeado por montañas majestuosas y cubierto de verdes praderas.

El Santuario de Covadonga es otro de los puntos clave de tu visita. Este santuario, rodeado por una atmósfera espiritual y un paisaje impresionante, es considerado uno de los lugares más importantes de Asturias. Dentro del santuario se encuentra la Cueva de Covadonga, donde según la leyenda, se produjo la batalla de Covadonga en el siglo VIII, un hecho crucial para la historia de la Reconquista. Tras la visita al santuario, puedes realizar una ruta de senderismo que te llevará a través de paisajes de montaña, con el Lago Enol y el Lago La Ercina como protagonistas de esta experiencia única. Estos lagos, rodeados por picos rocosos, te ofrecen algunas de las vistas más espectaculares de Asturias.

Si eres un amante de la aventura y el senderismo, no puedes perderte la famosa Ruta del Cares, una de las rutas más impresionantes de España. Esta senda te lleva a través de un cañón estrecho y profundo, a lo largo del río Cares, rodeado de montañas y paisajes vertiginosos. Para aquellos que prefieren rutas más tranquilas, el Mirador de Ordiales ofrece vistas panorámicas excepcionales de todo el parque. Después de un día lleno de exploración, puedes descansar en uno de los campings de Kampaoh, donde podrás disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad en un ambiente cómodo y acogedor.

Día 4: Llanes y Ribadesella, la magia del oriente asturiano

El cuarto día te lleva a descubrir los hermosos pueblos de la costa oriental asturiana, comenzando en Llanes, un pintoresco pueblo costero conocido por su casco antiguo, sus playas y su ambiente relajado. Pasea por sus calles empedradas y disfruta de las casas con fachadas coloridas que se alinean a lo largo del puerto. No te pierdas el Puerto de Llanes y los Cubos de la Memoria, una obra de arte contemporáneo creada por el artista Agustín Ibarrola, que decora el puerto con coloridos bloques de hormigón. Llanes es también famoso por sus playas, como la Playa de Gulpiyuri, una pequeña joya oculta tierra adentro que está conectada al mar mediante un sistema de cuevas.

Si te gustan las playas más grandes y abiertas, la Playa de Torimbia es otro lugar que no puedes perderte. Esta playa es famosa por sus impresionantes vistas y sus acantilados que la rodean, creando un ambiente único de tranquilidad. La belleza natural de la costa de Llanes es tan variada que puedes disfrutar de paisajes diferentes a tan solo unos minutos de distancia. Después de explorar la costa, dirígete a Ribadesella, otra villa marinera que también destaca por su puerto, su gastronomía y su patrimonio cultural. En Ribadesella, no puedes dejar de visitar la Cueva de Tito Bustillo, famosa por sus pinturas rupestres prehistóricas, que son Patrimonio de la Humanidad.

En Ribadesella, disfruta de un paseo por su Paseo Marítimo, que te ofrecerá vistas preciosas del río Sella y su desembocadura en el mar. Este lugar es perfecto para relajarse mientras disfrutas del sonido del mar y la brisa fresca. Si te apetece probar la gastronomía local, los mariscos frescos y la sidra asturiana son una combinación perfecta para terminar tu jornada. En los restaurantes del puerto, podrás saborear algunos de los platos más típicos de la región, como merluza a la sidra o arroz con marisco, mientras disfrutas de las vistas al mar.

Kampaoh Llanes

Día 5: La Senda del Oso y los valles asturianos

El último día de tu viaje por Asturias se dedica a la naturaleza más profunda. La Senda del Oso es una de las rutas más emblemáticas de la región, un antiguo trazado ferroviario convertido en una vía verde. Puedes recorrerla caminando o en bicicleta, atravesando valles frondosos, cruzando túneles excavados en la roca y disfrutando de paisajes espectaculares. En el camino, visita el Recinto de los Osos, donde habitan las osas Paca y Molina, dos osas rescatadas que se han convertido en un símbolo de la conservación en Asturias.

Luego, dirígete al Parque Natural de Somiedo, un lugar de belleza única donde podrás observar la fauna autóctona, como el oso pardo cantábrico y los rebecos. En este parque, las brañas asturianas, pequeños poblados de pastores con cabañas de teito, son una muestra de la arquitectura tradicional asturiana. Estas construcciones han perdurado a lo largo del tiempo y son perfectas para entender el modo de vida de los pastores asturianos. Al recorrer estos valles, podrás sentir la conexión con la naturaleza y la vida rural.

Para finalizar tu viaje, visita Taramundi, un pintoresco pueblo en el que la artesanía y la naturaleza se combinan de manera perfecta. Famoso por sus navajas y su tradición cuchillera, Taramundi es el lugar ideal.

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