
Calpe, bañado por el sol del Mediterráneo y custodiado por el imponente Peñón de Ifach, es uno de los destinos más versátiles de la Costa Blanca para disfrutar en familia. Sus playas, su casco histórico y sus espacios naturales se combinan con actividades pensadas para todas las edades, haciendo de esta localidad un lugar perfecto para una escapada con niños.
Viajar a Calpe con niños es sinónimo de diversión al aire libre, descubrimientos culturales y naturaleza accesible. La ciudad está diseñada para recorridos cómodos, con múltiples espacios seguros para jugar, aprender y explorar. Desde aventuras marinas hasta rutas suaves de senderismo, Calpe invita a crear recuerdos inolvidables en familia.
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A continuación, te presentamos 10 imprescindibles que ver y hacer en Calpe con niños, combinando entretenimiento, naturaleza y cultura:
1. Peñón de Ifach
Uno de los símbolos más reconocibles de la Costa Blanca, el Peñón de Ifach es un parque natural que despierta la imaginación de los más pequeños. Aunque el ascenso hasta la cima está reservado para los más intrépidos y mayores, hay tramos accesibles desde el centro de interpretación que permiten disfrutar del entorno sin dificultad. Los niños pueden observar aves rapaces, identificar plantas autóctonas y sentirse auténticos exploradores en este entorno rocoso y majestuoso. Además, las vistas desde los primeros miradores son espectaculares, lo que convierte esta actividad en una experiencia que mezcla naturaleza, aprendizaje y emoción.

2. Playa del Arenal-Bol
Esta amplia playa de arena dorada es perfecta para pasar un día completo en familia. Con aguas poco profundas, vigilancia constante y zonas delimitadas para el baño, es ideal para que los niños disfruten con seguridad. Cuenta con parques infantiles junto a la arena, duchas, servicios accesibles y un largo paseo marítimo donde se pueden alquilar bicicletas, patinetes o disfrutar de un helado en alguna de sus múltiples terrazas. También hay actividades acuáticas como hidropedales y paddle surf, que añaden un plus de diversión.
3. Parque Natural de las Salinas
En pleno centro urbano se esconde un ecosistema único: el Parque Natural de las Salinas de Calpe. Con senderos sencillos y miradores bien señalizados, este espacio es perfecto para un paseo tranquilo con los niños. Aquí podrán observar de cerca flamencos rosados, gaviotas, cigüeñuelas y otras aves en su hábitat natural. Es un excelente recurso educativo para explicar el ciclo del agua, los ecosistemas salinos y la importancia de la conservación. Además, es accesible y cercano, lo que lo convierte en una actividad cómoda y gratificante.
4. Casco antiguo y sus murales
El casco histórico de Calpe combina historia y arte de una forma que atrae a niños y adultos. Pasear por sus calles empedradas es como recorrer una galería al aire libre: coloridos murales, frases inspiradoras, escaleras pintadas y fachadas con encanto convierten el paseo en un juego visual. Los más pequeños disfrutan buscando dibujos y rincones escondidos, mientras los mayores pueden aprovechar para contar historias del pasado. También es una zona ideal para detenerse en una terraza o visitar alguna tienda de productos locales.
5. Paseo ecológico Príncipe de Asturias
Esta ruta peatonal, que bordea la base del Peñón de Ifach, es ideal para disfrutar del mar sin esfuerzo. Es completamente accesible para carritos, tiene zonas de sombra, bancos para descansar y vistas espectaculares al Mediterráneo. Durante el paseo, los niños pueden ver peces en el agua clara, observar aves marinas y aprender sobre la geología del lugar gracias a los paneles informativos. Es un plan relajado, gratuito y que permite disfrutar del paisaje sin alejarse del centro.
6. Puerto pesquero y Lonja
Una visita al puerto de Calpe es una aventura para los más curiosos. A diario, especialmente por la tarde, se pueden ver los barcos llegar con la pesca del día, descargando cajas llenas de peces, pulpos y mariscos. La Lonja abre sus puertas al público y permite observar cómo se realiza la subasta del pescado. Es una forma divertida de mostrar a los niños de dónde vienen los alimentos y cómo funciona la economía local. Además, los restaurantes del puerto ofrecen menús familiares con pescado fresco, ideal para completar la jornada con una comida junto al mar.

7. Baños de la Reina
Este yacimiento romano situado junto al mar es una oportunidad perfecta para mezclar historia con juego. Los Baños de la Reina incluyen restos de antiguas piscifactorías y termas, donde los niños pueden caminar entre ruinas y, si el mar lo permite, bañarse en las pozas formadas en las rocas. La sensación de estar nadando en el mismo lugar que lo hacían los romanos es algo que les encanta. Es una actividad que combina cultura, historia, arqueología y diversión acuática en un entorno único.
8. Parque de atracciones infantil de Calpe
Ubicado junto al paseo marítimo, este pequeño parque de atracciones cobra vida al caer la tarde. Con atracciones clásicas como camas elásticas, mini-coches, tiovivos y juegos recreativos, es el lugar ideal para terminar el día con una sonrisa. Es seguro, accesible y pensado para todas las edades. Además, al estar tan cerca de la playa, permite combinarlo fácilmente con una cena en familia o un paseo nocturno frente al mar.
9. Mercadillo de los sábados
Cada sábado por la mañana, las calles cercanas al casco urbano se llenan de vida con el mercado tradicional de Calpe. Aquí los niños pueden descubrir productos frescos, frutas tropicales, dulces artesanos y juguetes. Es una excelente forma de enseñarles a comprar, descubrir sabores nuevos o incluso practicar otro idioma con los vendedores. Además, el ambiente es festivo, lleno de colores, aromas y música, lo que lo convierte en una experiencia sensorial completa.
10. Ruta al Mirador Morro de Toix
Para familias a las que les gusta caminar y disfrutar de la naturaleza, esta ruta ofrece una alternativa diferente. El Mirador de Morro de Toix se encuentra en una colina cercana desde la que se obtienen vistas impresionantes de la costa y el Peñón de Ifach. Aunque el sendero tiene cierta pendiente, es transitable con niños acostumbrados a caminar. A lo largo del camino se pueden ver cabras montesas, plantas aromáticas y aves rapaces. Es un plan ideal para conectar con la naturaleza, hacer ejercicio y disfrutar de la tranquilidad de un entorno privilegiado.







































