
Calpe, joya de la Costa Blanca, es uno de los destinos más fotogénicos y completos del Mediterráneo alicantino. Famosa por su imponente Peñón de Ifach, esta localidad combina playas de aguas turquesas, senderos naturales, restos arqueológicos y un casco antiguo con sabor tradicional. Su encanto reside en la armonía entre mar, naturaleza y patrimonio.
En un solo día, Calpe ofrece una experiencia completa: desde paseos junto al mar hasta miradores con vistas de vértigo, pasando por zonas de baño, historia viva y rincones que sorprenden al visitante. Ideal tanto para escapadas en pareja como para planes en familia o rutas de exploración.
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A continuación, te presentamos 6 imprescindibles que ver en Calpe en un día, con descripciones detalladas para que aproveches al máximo tu visita:
1. Peñón de Ifach
Símbolo de la ciudad y Parque Natural desde 1987, el Peñón de Ifach se alza a más de 300 metros sobre el mar y ofrece una de las rutas de senderismo más espectaculares del litoral mediterráneo. Subir hasta su cima es una experiencia inolvidable, con vistas panorámicas que abarcan desde la sierra de Aitana hasta el horizonte de la costa valenciana e incluso, en días claros, las islas Baleares. Durante el ascenso, atravesarás un túnel excavado en la roca, zonas de vegetación endémica y miradores naturales donde observar aves rapaces y gaviotas. El esfuerzo se ve recompensado con un espectáculo visual que fusiona mar, cielo y montaña en una postal imborrable.

2. Casco antiguo de Calpe
A los pies del Peñón se esconde el casco antiguo, un laberinto de calles empedradas y coloridas que mantiene el alma marinera de la villa. Las fachadas encaladas, escaleras con mosaicos pintados a mano y macetas colgantes decoran cada rincón, creando un entorno lleno de encanto. En esta zona podrás visitar la iglesia vieja, pasear por la Plaza de la Villa, ver murales artísticos y disfrutar de pequeñas tiendas de artesanía y productos locales. Es un lugar ideal para perderse sin rumbo fijo, tomar un café en una terraza tranquila y dejarse envolver por la historia que aún late en sus muros.
3. Baños de la Reina
Este conjunto arqueológico romano del siglo IV d.C. se encuentra junto al mar y está formado por una serie de piletas talladas en la roca que originalmente servían como viveros para la cría de peces. Con el paso del tiempo, estas estructuras han sido conquistadas por el mar y transformadas en auténticas piscinas naturales donde el agua cristalina y el fondo rocoso crean un entorno de baño espectacular. Además de refrescarte, podrás caminar por los restos arqueológicos, leer los paneles informativos y conectar con el legado romano de la ciudad en un entorno único. Es una visita que une historia y naturaleza de forma inolvidable.

4. Paseo ecológico Príncipe de Asturias
Situado a los pies del Peñón, este paseo es una de las mejores formas de disfrutar del entorno natural sin necesidad de grandes esfuerzos físicos. El Paseo Príncipe de Asturias recorre la base del peñón a lo largo de un kilómetro, sobre pasarelas de madera y caminos acondicionados que serpentean entre acantilados y miradores. Desde aquí podrás contemplar el vaivén de las olas, la fauna marina, y si tienes suerte, incluso avistar delfines en la distancia. Es un rincón ideal para fotógrafos, amantes del senderismo suave y para quienes buscan una experiencia sensorial conectada con el mar.
5. Salinas de Calpe
Un paisaje singular en pleno corazón urbano. Las Salinas de Calpe, antiguamente explotadas para la obtención de sal, se han convertido hoy en un humedal protegido de alto valor ecológico. Este ecosistema alberga decenas de especies de aves, entre ellas flamencos, cigüeñuelas y garzas que pueden observarse desde los miradores y caminos perimetrales. El entorno está señalizado y es perfecto para pasear al atardecer o hacer una ruta ciclista suave. La imagen de los flamencos con el Peñón de fondo es una de las postales más icónicas de Calpe, perfecta para quienes buscan naturaleza sin salir del centro.

6. Playas de la Fossa y Arenal-Bol
Calpe presume de algunas de las mejores playas de la provincia de Alicante. La Playa de la Fossa, al norte del Peñón, es una amplia franja de arena dorada y aguas limpias con bandera azul, ideal para familias y bañistas que buscan tranquilidad. Cuenta con todos los servicios, juegos infantiles, accesos adaptados y un paseo marítimo animado lleno de cafeterías y tiendas. Por su parte, la Playa del Arenal-Bol se encuentra más próxima al centro histórico, con un ambiente más animado y vistas cercanas al puerto. Aquí puedes disfrutar de una paella frente al mar, alquilar una tabla de paddle surf o simplemente relajarte bajo el sol. Ambas playas son perfectas para completar un día de exploración en Calpe con un merecido baño mediterráneo.





































