
Guardamar del Segura, enclavado en la costa sur de Alicante, es un destino donde la naturaleza, la historia y el mar se encuentran para crear una experiencia única. Rodeado por dunas, pinares y el río Segura, este municipio costero combina tradición mediterránea con espacios naturales protegidos y un ambiente acogedor ideal para todos los públicos.
Sus playas de arena fina, sus parques y su legado arqueológico —desde yacimientos fenicios hasta restos del castillo medieval— lo convierten en una parada esencial en la Costa Blanca. Guardamar ha sabido conservar su esencia sin renunciar a la modernidad, ofreciendo al visitante un equilibrio perfecto entre descanso, cultura y ocio activo.
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A continuación, te presentamos 10 imprescindibles que ver y hacer en Guardamar del Segura, con descripciones detalladas y evocadoras para que planifiques tu visita:
1. Playas de Guardamar
Con más de 11 kilómetros de litoral, Guardamar presume de algunas de las playas más extensas y vírgenes de Alicante. Desde la Playa Centro, ideal para familias por sus servicios y accesibilidad, hasta la Playa de la Roqueta o la Playa del Moncayo, más naturales y abiertas, hay opciones para todos los gustos. Estas playas cuentan con bandera azul, aguas limpias, duchas, socorristas y zonas con chiringuitos. Las dunas y pinares que las bordean forman un entorno natural protegido que invita tanto al baño como a largos paseos por la orilla.

2. Parque Alfonso XIII
Este extenso parque dunar es el pulmón verde de Guardamar y uno de sus grandes tesoros naturales. Repleto de senderos, pasarelas de madera, pinares centenarios y zonas de sombra, fue reforestado a finales del siglo XIX por el ingeniero Mira para frenar el avance de las dunas que amenazaban el núcleo urbano. En él conviven flora autóctona, aves migratorias y rincones tranquilos perfectos para desconectar. Es un lugar ideal para pasear al amanecer, hacer deporte o disfrutar de una jornada en plena naturaleza sin salir del municipio.
3. Castillo y Rábita Califal
En la parte alta de la ciudad se encuentran las ruinas del Castillo de Guardamar, fortaleza defensiva del siglo XIII construida por los árabes y reconstruida en la época cristiana. Aunque en ruinas, su silueta domina el horizonte y regala vistas espectaculares del litoral, el casco urbano y el río. A sus pies, se encuentra la Rábita Califal, un yacimiento arqueológico islámico único en Europa, con restos de un monasterio musulmán del siglo X. Las visitas guiadas permiten comprender la importancia histórica de la ciudad como punto estratégico entre culturas.
4. Parque Reina Sofía
Situado en el corazón del casco urbano, este parque es un oasis para niños, familias y amantes de la tranquilidad. Dispone de estanques con patos, cisnes y pavos reales, áreas de juegos infantiles, caminos sombreados y zonas de picnic. Su diseño paisajístico mezcla naturaleza y ocio en un espacio cuidado y seguro. Es común ver a familias locales pasar la tarde entre columpios y bancos a la sombra. Además, se realizan actividades y eventos al aire libre, lo que lo convierte en un centro de vida social durante todo el año.
5. Museo Arqueológico de Guardamar (MAG)
Ubicado en la Casa de Cultura, este museo alberga una valiosa colección de objetos hallados en excavaciones de la zona. Su recorrido abarca desde la prehistoria hasta la Edad Media, con piezas íberas, romanas, árabes y cristianas. Destaca la reproducción de la Dama de Guardamar, escultura íbera de gran valor arqueológico. También se pueden ver utensilios cotidianos, mosaicos y cerámicas que narran la historia de la localidad. Ideal para una visita cultural en familia o como complemento tras recorrer los yacimientos cercanos.
6. Puerto Deportivo Marina de las Dunas
Este moderno puerto deportivo se ubica en la desembocadura del río Segura y es punto de encuentro para aficionados a la navegación y actividades acuáticas. Cuenta con amarres, zona de restauración, tiendas náuticas y alquiler de embarcaciones. Desde aquí se organizan salidas de pesca, paseos en barco, cursos de vela y excursiones en kayak o paddle surf. Su ubicación entre mar y río ofrece un entorno visualmente atractivo y muy fotogénico. Un plan perfecto para combinar relax y aventura.
7. Mercado de Guardamar y gastronomía local
El mercado municipal, situado en el centro, es un hervidero de sabores locales. Aquí puedes comprar productos frescos como pescados, mariscos, frutas, verduras y quesos. En los alrededores, bares y restaurantes ofrecen cocina tradicional alicantina donde destacan los arroces, el pescado a la sal y las tapas elaboradas con ñora, un pimiento seco autóctono muy usado en la zona. Guardamar es, sin duda, un destino donde el paladar también se va de vacaciones.
8. Paseo Marítimo y Avenida Cervantes
El paseo marítimo de Guardamar, recientemente renovado, es perfecto para caminar junto al mar, tomar algo en una terraza o simplemente relajarse viendo el atardecer. Con palmeras, bancos y vistas abiertas al Mediterráneo, es un punto de encuentro para visitantes y locales. La Avenida Cervantes, que discurre paralela, ofrece una gran variedad de comercios tradicionales, cafeterías y heladerías donde se respira el ambiente típico de los pueblos costeros. En verano, se llena de vida con mercados artesanales y espectáculos al aire libre.
9. Sendero del río Segura y ciclovía
Este recorrido bordea el cauce del río Segura, permitiendo recorrer a pie o en bicicleta un entorno natural que conecta Guardamar con otras localidades de la Vega Baja. El sendero está bien acondicionado, con señalización e incluso áreas de descanso. A lo largo del trayecto se pueden ver huertos, molinos y aves locales. Es ideal para una jornada activa en familia o para quienes buscan una visión más rural y tranquila del entorno guardamarenco.
10. Fiestas y tradiciones locales
Las fiestas patronales y celebraciones de Guardamar son un reflejo vivo de sus raíces. En julio se celebran las Fiestas de Moros y Cristianos, con desfiles espectaculares, música y fuegos artificiales. Durante la Semana Santa, las procesiones llenan las calles de solemnidad y devoción. En mayo, la Feria de Guardamar ofrece música, gastronomía y actividades para todas las edades. Participar en estas celebraciones es sumergirse en el alma del pueblo y compartir con los vecinos su alegría, hospitalidad y pasión por la tradición.







































